Nov
09

Fracturas

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Fracturas

Un hueso roto se fractura si se aplica más presión de la que puede soportar, éste se fractura, parte o se rompe.

Si se aplica más presión sobre un hueso de la que puede soportar, éste se parte o se rompe. Una ruptura de cualquier tamaño se denomina fractura y si el hueso fracturado rompe la piel, se denomina fractura expuesta (fractura compuesta).

La fractura por estrés o sobrecarga es una fisura delgada en el hueso que se desarrolla por la aplicación prolongada o repetitiva de fuerza sobre el mismo.

Nombres alternativos

Fractura por sobrecarga; Hueso roto

Consideraciones generales

Es difícil diferenciar un hueso dislocado de uno fracturado, pero ambos son situaciones de emergencia y las medidas de primeros auxilios básicos son las mismas.

Causas

Las siguientes son causas comunes de fracturas óseas:

  • Caída desde una altura
  • Accidentes automovilísticos
  • Golpe directo
  • Maltrato infantil
  • Fuerzas repetitivas, como las que se presentan cuando una persona corre, pueden ocasionar fracturas por estrés en los pies, los tobillos, la tibia o la cadera

 

Síntomas

 

  • Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada
  • Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad
  • Hinchazón, hematoma o sangrado
  • Dolor intenso
  • Entumecimiento y hormigueo
  • Ruptura de la piel con el hueso que protruye

 

Primeros auxilios

 

  1. Se deben examinar las vías respiratorias y la respiración de la víctima. De ser necesario, se debe llamar al 112 e iniciar la respiración artificial, RCP o controlar la hemorragia.
  2. Se debe mantener a la víctima inmóvil y calmada.
  3. Se debe observar con atención a la víctima para detectar otras lesiones.
  4. En la mayoría de los casos, si la ayuda médica llega rápidamente, se debe permitir que el personal médico tome las medidas necesarias.
  5. Si la piel presenta ruptura, se debe tratar de inmediato para prevenir la infección. No se debe respirar sobre la herida ni hurgar en ella y, de ser posible, se debe enjuagar suavemente para retirar los detritos visibles y otros agentes contaminantes, cuidando de no frotarla ni irrigarla con demasiada fuerza. Se debe cubrir con apósitos estériles.
  6. En caso de ser necesario, se debe entablillar la lesión o colocar un cabestrillo. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera. Se debe inmovilizar el área por encima y por debajo del hueso lesionado.
  7. Se pueden aplicar compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
  8. Se debe tratar de prevenir un shock. Colocar a la víctima en posición horizontal, levantarle los pies unas 12 pulgadas (30 centímetros) y cubrirla con un abrigo o una cobija; pero NO moverla si se sospecha de una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.

VERIFICAR LA CIRCULACIóN SANGUíNEA.

Se debe verificar la circulación sanguínea de la persona y presionar fuertemente sobre la piel que se encuentra más allá del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, se aconseja presionar en los pies; la piel primero debe ponerse blanca y luego "recobrar el color" aproximadamente en dos segundos. Otros signos de circulación inadecuada abarcan piel pálida o azulada, entumecimiento y hormigueo y pérdida del pulso. Si la circulación es insuficiente y no se dispone de personal capacitado rápidamente, se debe intentar realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Esto reducirá la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de irrigación sanguínea.

TRATAR EL SANGRADO:

  1. Se recomienda cubrir la herida con un pedazo de tela limpia y seca.
  2. En caso de que continúe el sangrado, se debe aplicar presión directa en el sitio. NO se debe aplicar un torniquete en la extremidad para detener el sangrado, a menos que se trate de una situación potencialmente mortal.

 

No se debe

 

  • NO SE DEBE mover a la víctima a menos que el hueso roto esté completamente estable.
  • NO SE DEBE mover a una víctima con lesión en la cadera, pelvis o muslos, a menos que sea absolutamente necesario. Si hay que mover a la víctima, se le debe arrastrar a un lugar seguro tomándola de la ropa (por los hombros de la camisa, el cinturón o los pantalones).
  • NO SE DEBE mover a una víctima que tenga una posible lesión en la columna vertebral.
  • NO SE DEBE intentar enderezar un hueso ni una articulación deformados ni cambiar su posición a menos que la circulación parezca afectada.
  • NO SE DEBE intentar reubicar una posible lesión de la columna.
  • NO SE DEBE probar la capacidad de un hueso para moverse.

 

Se debe buscar asistencia médica de emergencia si

 

  • Hay una fractura sospechosa en la cabeza, el cuello o la espalda.
  • Hay una fractura sospechosa en la cadera, la pelvis o la parte superior de la pierna.
  • Hay un sangrado profuso
  • El área por debajo de la articulación lesionada está pálida, fría, pegajosa o azulada.
  • No se puede inmovilizar la lesión por completo en la escena del incidente sin ayuda de otra persona.
  • Hay un hueso que protruye a través de la piel.

Aunque es posible que otras fracturas no sean situaciones de emergencia, aún merecen atención médica; por lo tanto, se debe llamar al médico para averiguar cuándo y dónde consultarlo.

Si un niño pequeño se niega a soportar peso sobre un brazo o una pierna después de un accidente, no mueve el brazo o la pierna, o la deformidad se puede ver claramente, se debe suponer que el niño presenta una fractura ósea y se debe conseguir ayuda médica.

Prevención

 

  • Se debe usar indumentaria protectora apropiada al esquiar, montar en bicicleta, patinar y participar en deportes de contacto. Esto incluye: casco de seguridad, coderas, rodilleras y canilleras.
  • Se debe crear un ambiente seguro para los niños pequeños, como colocar puertas en las escaleras y mantener las ventanas cerradas.
  • Enseñarles medidas de seguridad y ayudar a los niños a aprender cómo cuidarse solos.
  • Supervisar a los niños muy de cerca. Sin importar cuán seguro pueda parecer el ambiente o la situación, no hay nada que reemplace una supervisión adecuada.
  • Evitar caídas no parándose en sillas, mostradores u otros objetos inestables y retirar alfombras pequeñas y cuerdas eléctricas de la superficie de los pisos. Se recomienda usar barandas en las escalas y esteras antideslizantes en las tinas. Estas medidas son especialmente importantes para las personas de edad avanzada.

 

Referencias

Browner, BD. Skeletal Trauma: Ciencia Básica, Administración y Reconstrucción. 3rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders; 2003.

Actualizado: 7/5/2007

Versión en inglés revisada por: Thomas N. Joseph, MD, Práctica privada especializada en ortopedia, Pie y Tobillo subespecialidad, Camden Bone & Joint, Camden, SC. Revisión previsto por la Red de Salud VeriMed.

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